Cómo detectar y reparar las fugas de agua eficazmente

Detectar y reparar una fuga de agua a tiempo resulta indispensable si queremos evitar que nuestra vivienda sufra todo tipo de problemas relacionados con su manutención, así que la velocidad de acción será fundamental en este tipo de situaciones.

Lo primero que tienes que saber es que las filtraciones o pérdidas de agua son mucho más comunes de lo que la mayoría de los usuarios creen. Y en base a ello, es importante que estés preparado y conozcas las primeras medidas que deberías tomar en un caso así.

Normalmente, las fugas vienen de las tuberías que salen de la cocina o el baño, aunque en algunos casos realmente no es nuestra vivienda la que está dañada. Lo primero que tienes que considerar entonces es si la fuga se encuentra a la vista o no. Para ello, te recomendamos que comiences revisando la red de saneamiento del baño, cerrando la llave de paso del agua para comprobar si el problema se encuentra en este sitio.

Por el contrario, cuando detectas la fuga acompañada de una mancha de humedad en alguno de tus muros o techos que tienen contacto con la casa del vecino, es muy probable que las pérdidas sean externas a tu vivienda, y allí tendrás que ponerte en contacto para averiguar la causa del problema.

Por supuesto, existen otras fugas que tampoco podemos dejar de considerar, como aquellas que sólo se visualizan cuando nos llega la factura del agua. Si de un mes a otro hemos consumido la misma cantidad de agua al menos desde nuestro punto de vista y nos viene una factura mucho más elevada, es posible que el inconveniente tenga que ver con una pérdida invisible.

Si tienes todas las llaves de agua de la casa cerradas y los contadores se siguen moviendo, o girando, es probable también que tengas una fuga que aún no has descubierto.

Tienes que tener en cuenta que un escape de agua puede llegar a significar una pérdida de hasta 300 litros por día, es decir, casi mil litros por mes en una cuenta rápida. La pérdida es además económica, no sólo por los montos de la factura sino por el daño que puede sufrir tu vivienda, así que ante la más mínima duda, te recomendamos consultar un especialista al respecto.

Más allá de eso, y si hasta el momento no has sufrido este tipo de inconvenientes, te recomendamos que al menos una vez por año realices una tarea de mantenimiento sobre tu red de saneamiento, para de esa forma asegurarte que tus grifos y cañerías funcionen como deben.